
Memento es una película donde el protagonista (interpretado por Guy Pearce) no puede acumular nuevos recuerdos, por lo tanto, al poco tiempo de sucedido, olvida sistemáticamente todo lo que fue viviendo. Para poder recordar las cosas que le van pasando, anota, saca fotos y hasta se tatúa en el cuerpo aquellos datos e información que le permiten sobrevivir, porque además, lo quieren matar.
Matías Almeyda es la mitad de Memento. Pierde la memoria pero no anota, ni toma apuntes. A diferencia de Leonard, el personaje de la película, todavía no lo quieren matar, pero si esto sigue como todo aparenta que seguirá, el futuro del técnico de River (y del equipo que dirige) no se anuncia nada alentador.
Y es que parece que Almeyda olvidó todo lo aprendido en la primera parte del torneo de la B jugado en el 2011. Memento Almeyda volvió a repetir los mismos errores que nos llevaron a las derrotas con Atlético Tucumán y Boca Unidos y a perder puntos importantes con Deportivo Merlo y Defensa y Justicia, entre otras lumbreras del futbol mundial.
A esta altura, está claro que River no tiene una buena defensa. (¿Por qué siguen jugando Vella y Arano? ¿Abecasis en el banco?) Por eso, necesita un mediocampo poblado y que marque bien, evitando que los rivales lleguen al área con aire, pelota dominada y en carrera. Y River tiene un buen mediocampo, con Cirigliano, Sánchez, Aguirre y Ocampos. Pero Almeyda lo desequilibra –no solo con los cambios constantes de jugadores y posición- también con la idea de poner al Chori de enganche y dos delanteros (si es que Funes Morí y Ríos pueden llamarse así) dejando a 3 jugadores en el medio, de lo cuales sólo Cirigliano se dedica full a la marca.
Almeyda insiste con dejar a Aguirre en el banco y ahora, encima, trajo un volante por derecha (Ponzio), de intrascendente paso por el club hace unos años, y que lo obliga a poner al pelado Sanchez por izquierda, donde ayer hizo poco y nada. Cuando salió Ponzio, y Sánchez volvió a su lugar natural, levantó bastante el nivel. En el único lugar de la cancha que más o menos estábamos bien, traen un refuerzo que obliga a recomponerlo. Sin palabras. Pero volvamos al partido de ayer.
River empezó bien, apretó y llegó con claridad los primeros 15 minutos. Pero hace falta que alguien la meta. Si Almeyda pone al Chori por el medio, si deja a Cavenaghi retrasarse para buscar a Dominguez, si saca a los volantes que llegan con sorpresa, solo queda…… Funes Mori. El chico de Boca, Nico Blandi, llegó dos veces y metió dos goles. Lleva 6 goles en menos de 15 partidos. Entre Funes Mori y Andrés Ríos no suman 6 goles en los últimos 4 torneos.
Es cierto que el Chori se hizo echar y que gran parte de la derrota le cabe a su falta de cerebro. Es cierto que el primer gol de Boca fue un claro off side, pero también hay que decir que River no tuvo una línea de juego definida. A diferencia de Falcioni, Almeyda no tiene un planteo táctico claro y por eso también se equivoca en los cambios. Otra vez puso a Ríos (1 gol en el torneo en el 7-1 contra Atlanta) y dejó a Aguirre en el banco (4 goles en el torneo). El caso de Ríos es inexplicable: un 9 de River que no hace goles. Que NUNCA hace goles. Y pensar que en otros tiempos echamos a Batistuta, Sand y Silvani que hacían el triple. Pero, además, el cambio más inentendible fue el de Trezeguet por Ponzio, dejando en la cancha a Funes Mori jugando de ………… enganche!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
El domingo que viene tenemos a Boca nuevamente. Y ya, al toque, volvemos a jugar por los 3 puntos con Almirante Brown. Almeyda no tiene mucho tiempo para recuperar la memoria. Memento es una original película de acción, pero el River de Almeyda, de a poco, se va convirtiendo en una de terror.
Salvo que Funes Mori no es delantero, es casi el que más busca y se pierde goles pero por lo menos llega, estoy totalmente de acuerdo con el resto de lo que decís.
Muy bueno, fernando. Soy de los que creen que Almeyda tiene cuerda para rato, no lo veo tan en la cuerda floja, pero apunto tu opinion porque la paciencia ya se acabo hace rato. Quiza tengamos que pensar tambien en nuestro queridisimo Daniel Alberto (y no precisamento Villalba). Igual muchos de las variables que analizas son mas para partidos por los tres puntos que para partidos de verano, aunque con la bosta no hay verano, siempre hay que ganar….. Abrazo.